‘Las Fotos de Emilio’

Otro artículo sobre nuestro particular enfoque de la Historia a través de estas imágenes marcó algunos momentos de la rica vivencia de los ‘tinogasteños’. Esta es la Edición N° 137.

Continuamos compartiendo momentos inolvidables o quizá, que por tu edad, no lo sabías. Este segmento intenta recopilar y mostrar imágenes y secuencias de la vida pasada de nuestro Tinogasta, gracias al aporte del trabajo de búsqueda que realiza el profesor Carlos Emilio Garnica.

Vas a encontrar en él, instantes que tengan que ver con lo paisajístico, cultural, deportivo, social y aquellos amenos sobre reuniones de nuestra gente; recordando a muchos que ya no están y a otros tantos que, con el paso del tiempo, fueron cambiando y que dejan su huella por esta querida tierra que Amamos.

En este 2022, aquí veremos y compartiremos otras tantas imágenes de una colección de momentos y lugares que ilustran la vida de años pasados de éste querido suelo ‘tinogasteño’, en la que ustedes también si lo desean, crearán su propio álbum o archivo de fotos inolvidables.

Grandes recuerdos llenos de nostalgias en un recorrido fotográfico verdaderamente de Colección.

Un año más estamos agradecidos contigo estimado Profe por este gran y valioso aporte. Como lo venimos sosteniendo a lo largo de estos años.

¡Gracias Emilio! por compartir tú trabajo. Así de simple y sencillo. Así de “tan tinogasteño”.

LAS FOTOS DE EMILIO

El primer periódico que aparce en Tinogasta se llamaba «El Eco de Tinogasta» producido por el Padre Mauricio Navarro, sacerdote de esta parroquia en el año 1931. El 25 de noviembre de 1967 se desarrollo un órgano de información periodístico llamado «Eco Tinogasteño», este periódico venía a llenar un vacío en lo que respecta a la información periodística sobre nuestra comunidad por aquellos años. Este órgano era totalmente independiente no utilizando alguna ideología política.

El Profesor Pedro Mendoza maniobra su Torino 380 W, en la curva de ‘Él Matadero’, épocas de grandes carreras automovilísticas, rugían los motores más la pasión deportiva, año 1971.

Casona de El Puesto, hace varios años atrás ‘El Puesto’ solo era un lugar para engorde de animales, para después trasladarlos a Chile y Bolivia, de allí su nombre. El afincamiento de familias se registra a comienzos del siglo XVIII, todo el conglomerados de parcelas cultivadas del llamado Valle del Abaucán pasa a manos del Capitán Don Alonzo de Alanís y su esposa Isabel Carrera, según una copia de la escritura de Venta Real del pueblo viejo de Anillaco. El matrimonio Alanís Carrera dejó numerosa descendencia, siete núcleos familiares mantienen el apellido Alanís en la actualidad.

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